miércoles, 2 de mayo de 2012

Diálogos entre un perro y su cachorro


Hoy, hijo, empezaré a explicarte cómo funciona la mente humana. Estos consejos han pasado de generación en generación en nuestro pedigree. Tu abuelo me los pasó a mí, y mira lo bien que me ha ido, así que yo te los pasaré a ti. Si los sigues, conseguirás que te dejen hacer todo lo que tú quieras, sin tener que trabajar, porque tus dueños estarán encantados contigo. Fíjate en el hijo del Pastor Alemán vecino que no los siguió y ahora no para de trabajar con los policías, o en el sabueso de los García, todo el día caza que te caza para poder comer. Sí, sí, ganarán muchos premios…pero… y lo que trabajan...

Hay humanos que nos tienen sumo pánico. Es a ellos a los que hay que acercarse para ir quitándoles ese trauma. Cuánto más de golpe te acerques a estas personas, más pronto se curarán.
Es fundamental mostrar voluntad por ayudar a quien lo necesita.

Algunos humanos nos dan las órdenes en idiomas extraños al nuestro: fus, sit, plas, etc.
Es fundamental que no les hagas caso para que así mejoren el idioma.

La mejor hora para ponerse enfermo son las cinco de la mañana. Eso les encanta a tus dueños y al veterinario de guardia, con el que charlarán afablemente de economía.
Es fundamental que sepan en que invertir su dinero.

Si la hora habitual, de lunes a viernes, a la que se levantan tus dueños son las 6 de la mañana. Nunca te olvides de despertarlos a esa hora, el sábado y el domingo, porque ellos siempre se olvidan de poner el despertador esos días.
Es fundamental que nunca lleguen tarde a su trabajo.

A los humanos les encanta tenernos cerca, por eso cuando duerman acércate lo más posible a ellos y si es a la cabeza, mejor.
Es fundamental potenciar que duerman bien.

A los humanos les encanta leer el diario así que cuando desparramen periódicos por todo el suelo, nunca se te ocurra orinar en ellos, aunque insistan en colocarte encima. Es la manera que ellos tienen de decirte que mejor en la alfombra.
Es fundamental fomentar su cultura.

A los humanos les encanta correr .Así que cuanto menos tiempo tardes en orinar cuando te despiertes, más correrán para sacarte a la calle. Cosa que les encanta.
Es fundamental tenerlos contentos.

A nuestros dueños les encanta que seamos cariñosos con la gente, así que en cuanto te cruces con alguien, acuérdate de subirte encima de él y bañarlo de baba. Observarás que cuanto más lluvioso sea el día y más elegantemente vayan vestidos, más frases intercambian con nuestros dueños.
Es fundamental velar por su vida social.

El mejor sitio para tumbarse es el medio del pasillo, o detrás de tus dueños, así siempre tropezarán contigo y sabrán que estás bien.
Es fundamental tenerlos informados.

Cuando te lleven al veterinario, lucha con todas tus fuerzas para no entrar y sobre todo para que no te suban a la mesa. Una vez ahí ya tienen que pagar. Si no lo logras, no importa, siempre puedes orinar después, mientras pagan .Es una cosa que les agrada a tus dueños después de pagar la factura.
Es fundamental desviar la atención para que no sufran mientras pagan la cuenta.

A los humanos les encanta nuestro pelo, por eso cuando estén comiendo sacúdete delante de ellos, verás como les encanta recogerlos uno a uno de los platos y guardarlos en un recipiente que le llaman cubo de la basura.
Es fundamental darles lo que quieren de nosotros.

A los humanos les encanta presumir de lo malcriados que nos tienen. Por eso cuando te llamen, nunca vayas a la primera. La 5º llamada es la posta: todavía no están de color rojo, pero ya se les nota de mejor temperatura.
Es fundamental velar por su salud.

Si no acudes a la sexta llamada es mejor que simules que te has perdido. Cuando has pasado horas perdido y apareces, todos te tratan con cariño y tienen la irremediable necesidad de hablar por teléfono con sus familiares.
Es fundamental potenciar la vida familiar.

Creo hijo, que por hoy es suficiente. Con esto, por el momento, tendrás para tenerlos contentos una temporada. Sabrás que lo haces bien, si logras que te lleven a un colegio pago en el que hay humanos que les llaman adiestradores, pero que en realidad son unos humanos raros, a los que no les gusta nada lo que te estuve explicando. Tú hazles caso mientras estés allí, pero cuando vuelvas a casa sigue con lo que hacías antes, que es lo que realmente les gusta a tus dueños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario